
El 02 de Enero de 2012
Pasar tiempo al aire libre puede ayudar a prevenir la miopía, según ha afirmado un grupo de expertos en el Congreso Anual de la Academia Americana de Oftalmología. En concreto, por cada cuatro horas que un niño juega en la calle a la semana, se reduce un 2% el riesgo de padecer ese defecto refractivo.
La clave, aseguran los autores de la revisión, puede estar en la exposición a la luz natural y la presencia de objetos lejanos. Como explica Francisco José Muñoz Negrete, jefe de Oftalmología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, " en el juego al aire libre las actividades que se realizan requieren más visión de lejos que de cerca y, a mayor uso de la primera, menos miopía".
Esto ya se ha demostrado por áreas geográficas, añade el experto. "En los países desarrollados, donde se practican más actividades, como leer, utilizar el ordenador, jugar a la consola o ver la televisión, la incidencia de la miopía es más alta (de hecho es el motivo más frecuente de vistas a nuestra consulta) que en las zonas subdesarrolladas, donde lo importante es ver de lejos y defenderse del enemigo". De alguna manera, "el organismo se adapta a las necesidades del individuo y lo mismo pasa con el órgano visual".
Fuente: CNOO diciembre 2011
