Tener una buena visión monocular no es suficiente. Tenemos dos ojos que requieren una correcta coordinación entre ambos. Cada ojo es accionado por seis músculos, y entre los doce debe existir un perfecto equilibrio. Si alguno de ellos sufre alguna alteración se produce una visión incómoda y la pérdida de visión estreoscópica (visión en relieve).
